San Luis Potosí

Si estás planeando tus próximas vacaciones y aún no decides a dónde ir, pero estudias todas las opciones disponibles para tus gustos, échale un vistazo a lo que el estado de San Luis Potosí tiene a tu alcance y de seguro te animarás a venir con la expectativa de pasarte días maravillosos por tierras potosinas. El Estado de San Luis Potosí es una tierra de contrastes, entre otras muchas cualidades, cuenta con una exuberante biodiversidad: su territorio encierra una gran parte de la huasteca, además de otras reservas ecológicas ideales para el ecoturismo. San Luis Potosí es el Estado de la República con más cascadas, una circunstancia que obedece a la combinación de la riqueza orográfica e hidrográfica en la punta noreste del Estado, mejor conocida como la Huasteca Potosina. Esta región de San Luis Potosí, con gran biodiversidad, se extiende desde la Sierra Madre Oriental hasta las cercanías con el Golfo de México.

Fundada en 1592, la capital potosina es el legado de generaciones que han tenido la aspiración firme por levantar una ciudad orgullosa de su cultura, de su historia y de su gente, y el Centro Histórico es testimonio fiel de ello. Los atractivos que aquí se concentran se hallan tan cercanos entre sí que puedes recorrerlos a pie.

 

Una cálida recepción

La Plaza de Armas con sus arcos y adoquines te da la bienvenida para conocer el carácter y temperamento de esta ciudad salpicada de fuentes, jardines y envuelta en aromas de cantera. A un costado de esta plaza encontrarás la máxima joya arquitectónica potosina: la Catedral Metropolitana, que data de 1670-1730 y cuyo estilo barroco atesora un repertorio de arte sacro, como las esculturas de los doce apóstoles, esculpidas en mármol de Carrara. Visita el Palacio Municipal, construido en 1835, y conoce su agitada historia mediante los recorridos guiados que ofrece de lunes a viernes la Dirección de Turismo Municipal.

A pocos pasos, la portada neoclásica del Palacio de Gobierno te abre sus puertas para descubrir espacios que narran pasajes relevantes de la historia mexicana, como el Salón Ponciano Arriaga, donde el presidente Benito Juárez estableciera en 1963 el Supremo Tribunal de Justicia.

A solo una calle te encontrarás con la emblemática Plaza de los Fundadores, que solía ser el eje de la ciudad en sus inicios, y su alrededor construcciones que fueron trascendentales en el desarrollo político, económico, intelectual y educativo de la entidad, como el Edificio Central de la Universidad, donde en 1861 se fundó el Instituto Científico Literario el cual se convirtiera en 1923 en la primera universidad autónoma de  México. Adjuntas se hallan la  Parroquia del Sagrario, que entre 1855 y 1866 ostentó el rango de catedral provisional, y la  Parroquia de Loreto, cuya fachada barroca la llevó a ser considerada como el más hermoso templo construido por los jesuitas en México. En contraesquina y ocupando toda una manzana se localiza el  Edificio Ipiña, un ambicioso proyecto que se adelantó en diseño y funcionalidad a su época –se construyó entre 1906 y 1912–, pues integraba viviendas, oficinas, cine y estación de radio, entre otras actividades.

Hacia el sur, tres edificios se reúnen para contarte historias sorprendentes: la Caja Real, monumento nacional donde en el siglo XVIII se resguardaba un quinto del impuesto real a la minería; el Palacio Monumental, residencia-cárcel de Francisco I. Madero en 1910 donde se sentaron las bases para el Plan de San Luis, documento precursor de la Revolución Mexicana; y La Lonja, con sus interiores afrancesados en los que convive la alta sociedad potosina

Parte del recorrido habitual de las familias potosinas se da en el Jardín de San Francisco que te recibe para brindarte otro espectáculo recreativo empezando por su templo barroco, que atesora en su interior valiosas obras pictóricas y una bellísima sacristía. Admira el Edificio de la Secretaría de Cultura con su singular ornamentación en forma de galleta. A espaldas del templo, la explanada de la Plaza de Aranzazú se presenta como elegante vestíbulo para ingresar al Museo Regional Potosino que exhibe piezas arqueológicas de la región y en la planta alta se encuentra la Capilla de Aranzazú resguarda una pinacoteca.

En el retorno al corazón del Centro Histórico te sugerimos hacer una escala para admirar el Templo de San Agustín (con su esbelta torre barroca del siglo XVIII), y después conducirte al espacio de mayor convergencia histórica, religiosa y artística en la ciudad: la Plaza del Carmen. Aquí, la tradición marca primero una visita al Templo del Carmen, monumento nacional de notable estilo barroco mexicano en su fachada y destacando en su interior el churrigueresco retablo de Los Siete Príncipes. Al salir del templo, de inmediato te encontrarás frente a un edificio que formó parte del antiguo convento de la Orden Carmelita y que hoy da cabida al Museo del Virreinato con una colección de pinturas religiosas, retratos antiguos, objetos suntuarios, piezas de hierro forjado y esculturas, además de ofrecer conciertos y exposiciones artísticas temporales de distintos géneros.

El repertorio cultural de la plaza tiene otro representante de abolengo en el Teatro de la Paz, edificio porfiriano de estilo neoclásico con influencia francesa por el que desfilan los grandes espectáculos culturales de la capital  Compitiendo en majestuosidad, justo enfrente del teatro se abren las puertas del Museo Nacional de la Máscara con su amplio muestrario permanente de máscaras mexicanas provenientes de todo el país. Elaboradas en distintas técnicas y materiales, todas han sido utilizadas en rituales funerarios, de agradecimiento o petición. Otra área del museo recrea con mobiliario original la ambientación de una residencia de finales del siglo XIX; mientras que una tercera sala te ofrece exposiciones artísticas diversas.

Pero sin lugar a dudas lo que más llamará tu atención será el Centro de las Artes “Centenario”, monumento histórico que hasta 1999 fue centro penitenciario y que hoy está convertido en el más innovador proyecto educativo artístico de la ciudad. Galardonado con un premio nacional a la conservación, además de ofrecer cursos de música, danza, teatro, pintura y literatura, entre otras disciplinas, presenta exposiciones artísticas y recorridos guiados que te revelarán su pasado carcelario. La terminación del adoquinado trayecto coincide frente al Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, que aún se  conserva con las torres más altas de la ciudad (53.2 metros).

Los sitios de interés que te ofrece la capital no se limitan al Centro Histórico. Distribuidos en el resto de la zona urbana, a corta distancia se localizan otros atractivos ampliamente recomendables que completarán el repertorio en tu    visita por la ciudad.

Más de 400 hectáreas de espacios naturales sitúan al Parque Tangamanga I como uno de los bosques urbanos más grandes del país. Su diversidad recreativa integra un lago artificial con patos, ciclopistas, canchas deportivas, el misterioso Castillo Encantado y el parque acuático Tangamanga Splash. Como alternativa cultural este parque alberga al Teatro de la Ciudad y al Planetario.

Durante tu visita al parque, sensibilidad, creatividad y tu interés por aprender se activarán cuando conozcas el Museo Laberinto de las Ciencias y las Artes. Proyectado para interactuar de manera lúdica con las expresiones artísticas y científicas, ofrece más de 160 exhibiciones en cinco salas temáticas. Además, cuenta con observatorio, animales de granja, foro al aire libre, exposiciones artísticas y proyecciones de cine en tercera dimensión.

San Luis Potosí es un espejismo real en el desierto, entre dos guardianes de piedra: El Cerro de San Pedro y la sierra de San Miguelito, rememora Francisco de la Maza, quien investigo a fondo la herencia patrimonial del arte colonial de esta bellísima y monumental ciudad, nombrada Patrimonio Cultural Intangible por la UNESCO dentro de la denominación del Camino Real de Tierra Adentro. A la espectacularidad de su centro histórico lo circundan sus siete barrios, el más antiguo y famoso el de San Miguelito, que inspiro los versos de la Acuarela Potosina. CERRO DE SAN PEDRO: En este pueblo casi fantasma estuvo el primer asentamiento de lo que es ahora San Luis Potosí. Tuvo sus años de bonanza minero en diferentes épocas y también sus declives que lo llevaron al abandono: En la actualidad viven allí pocas familias, pero el dinamismo y la vida se la dan los visitantes de fin de semana que van a disfrutar de un día tranquilo, recorriendo las nostálgicas callejuelas o haciendo recorridos en bicicletas de montañas. Tres puntos de interés son la parroquia de San Pedro Apóstol, el templo de San Nicolás y el museo minero. SANTA MARÍA DEL RÍO: Conocida como la cuna del rebozo, prendas artesanales que en buena medida rigen la economía local. Es una delicia explorar este tranquilo pueblo y adentrase a los talleres caseros. También de forma permanente en el ex-convento, frente a la plaza, hay una escuela donde los tejedores más experimentados enseñan a sus alumnos todos los pasos y técnicas del bordado, tejidos, los flecos y la combinación de colores. Se ofrecen visitas guiadas para que te lleves una imagen más completa de cómo se elaboran los rebozos, desde los de artisela, que son los más populares, hasta los de seda, que son los más finos. Con un punto de venta en el mismo espacio, te llevas esta joya artesanal con su registro de autenticidad incluido. En el municipio hay otros puntos que vale la pena visitar un corredor de ex haciendas como Lourdes, donde existe un hotel campestre ideal para un fin de semana de descanso y relax en las tinas romanas o el jacuzzi de aguas termales. A unos pasos del hotel-spa se encuentra una pequeña industria del mismo nombre, donde embotellan el agua mineral más popular en el estado. Otro punto a visitar, partiendo de Lourdes, es la capilla de la Virgen de las Torrecitas, ubicada en un paraje serrano y distante de toda civilización. Es un sitio de peregrinaje por la milagrosa imagen aparecida. FIESTA DE LUZ: Cuando la luz es utilizada para hacer arte, para lograr que un monumento cobre vida y se ilumine en múltiples tonalidades, surge la "Fiesta de Luz", donde la luz misma es la pintura, y el monumento, su lienzo. Se realiza en Semana Santa y diciembre, y como sede tiene los edificios del centro histórico. Disfruta de una noche diferente y sé testigo de esta forma de arte que San Luis tiene para ti. SITIO ARQUEOLÓGICO DE TAMTOC: El Lugar de las Nubes de Agua ocupa un lugar primordial en la historia arqueológica de la Huasteca Potosina y se encuentra sobre una extensión de 133 hectáreas, en las márgenes del río Tampaón, a una hora por carretera de Ciudad Valles.

Gastronomía de Región Altiplano: La cocina tradicional del altiplano, aparte de utilizar los productos del desierto, hace uso de una gran variedad de frutas, verduras y producto de las huertas cercanas a los ojos de agua. Son típicas las gorditas de horno, las gorditas de queso, el cabrito en múltiples presentaciones, y los quesos de leche de cabra y de vaca. Uno de los platillos más famosos es el asado de boda, un adobo a base de chiles secos, hierbas y especias. Finalmente, no faltan los dulces típicos a base de leche y nueces, las mermeladas, jaleas y conservas de los frutos de las huertas, como higos, membrillos y hasta nopal y tuna.

Gastronomía de Región Centro: ofrece de plato fuerte enchiladas potosinas, gorditas rellenas, taquitos rojos, barbacoa de borrego, carnitas, quesos y asado de boda; como aperitivo, mezcal, colonche y aguamiel; de postre, chocolates Costanzo, queso de tuna, dulces de leche y dulces cubiertos.

Gastronomía de Región Media: te sugerimos no pasar por alto las enchiladas rioverdenses, la cecina, el guiso borracho, los tamborcitos, los tamales, el revoltillo y el acaramelado batido de cacahuate y chancaquillas.

Gastronomía de Región Huasteca: tiene muchos representantes en la mesa: zacahuil, enchiladas huastecas, acamayas, caldo loco, tamales de sarabanda, bocoles y palmito. Para brindar: licores de jobo, maracuyá, naranjita, lichi y capulín, sin faltar el aromático café, atoles de frutas y aguas frescas.

Ruta del Mezcal: Las fábricas de mezcal del altiplano potosino tienen una historia de más de doscientos años. Visitarlas y ver sus imponentes hornos de mampostería y oler las mieles del corazón de maguey recién cocido, marcará para siempre la forma en que bebes un cuernito de mezcal. Dos siglos de vivencias contenidos en un elíxir más claro que el agua, pero más fuerte que un trueno.

Destinos turísticos

Algunos de nuestro lugares que puedes visitar